Tu Relación es más importante que tu Posición


Vivimos en unos tiempos y sociedad donde las personas están más enfocadas en su posición que en su relación en todo los sentidos de la palabra. Sacrifican su salud para obtener posesiones (dinero); y después usan el dinero para recuperar su salud. Que paradoja!!!


En el ámbito filial y laboral tenemos el caso de los padres que se enfocan más en su trabajo, desarrollo profesional, entre otras áreas; que en su relación familiar. Prefieren pasar más tiempo en sus trabajo que disfrutar tiempo con su familia o hijos. Personas que toman decisiones basadas en un “mejor futuro” pero a cuesta de su paz espiritual y emocional en muchos casos; cayendo en excesivas cargas de estrés con tal de cubrir los gastos del hogar, y para cubrir todas sus necesidades.


También en el área eclesiástica tenemos el caso de hombres y mujeres de Dios que descuidan hasta a su familia por tener agenda tan cargadas, cuando en la vida todo tiene su tiempo; incluyendo el tiempo familiar que es insustituible. Todo debe hacerse ordenadamente.


Tenemos y vemos cientos de casos de personas con una posición (económica) de prestigio pero con una relación interpersonal de mendigo; hablando en todo el sentido de la palabra.


Pero si extrapolamos esto al ámbito espiritual y nuestra relación con El Eterno Dios, el creador de los cielos y la tierra. El Dios que nos amó primero a nosotros (1 Juan 4:19) - vemos el caso de Jesús, el Cristo, que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico (2 Corintios 8).


El mismo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz (Filipenses 2:6-8).


Sin embargo, hoy en día, los seres humanos por el ritmo de vida que se vive actualmente, prefieren sacrificar todo, hasta el tiempo con Dios y su bienestar espiritual, por una mejor posición o un mejor estatus. Personas que nunca tienen tiempo para Dios, ya que sus compromisos les impiden hasta darle gracias al Creador por un nuevo día.


Vemos el caso de ministros, que tienen agenda tan cargadas que el tiempo para Dios es mínimo y en muchos casos, casi ninguno. Cuando lo que hacemos para Dios, nunca sustituirá el tiempo con Dios. Personas que a cuesta de obtener un posición y proyección se le importa tomar atajos lleno de pecado e inmundicia solo por sentirse que ha llegado a una posición de “prestigio”


Recuerdo en una ocasión que alguien me llamó y me dijo: “Rafael ya me voy hacer pastor, tal vez así las personas me acepten mas en los circulos academicos y me respeten.” Yo solo lo vi y le dije: “La gente no te valora por lo que haces, sino por quien tu eres” - Y ese es el meollo de hoy en día, las personas creen que la posición le dará el respeto y el prestigio, cuando realmente, quienes somos es lo que marca la diferencia. Y este es el gran dilema de estos tiempos que las personas creen que el valor se lo da la posición, cuando al contrario es la relación con los demás lo que marcará la diferencia.


Jesus se sentaba a la mesa con recaudadores de impuestos y pecadores llegaron - pero hoy en día los super ungidos no pueden ni saludar al pueblo. Cuando esto sucede, se pierde el enfoque y la esencia de lo que realmente significa el Evangelio de Cristo - Tu supuesta unción Nunca podrá ser mayor que el Amor de Cristo por las vidas.


Que la gracia del Eterno Dios este con ustedes


Shalom


Pastor Rafael N Vargas

Ministerio Poder y Sabiduría de Dios